Irving Wallace, nacido en Chicago en 1916 y fallecido en Los Ángeles en 1990, fue un novelista, guionista y ensayista estadounidense conocido por su habilidad para combinar el entretenimiento con temas sociales, históricos y políticos de gran calado. Inició su carrera como guionista en Hollywood y en la Segunda Guerra Mundial trabajó para el ejército redactando material de propaganda. Su salto a la fama literaria llegó en los años sesenta con novelas como El candidato del cisne o La palabra, donde tejía tramas complejas con un ritmo ágil y muy cinematográfico. Muchas de sus obras se convirtieron en superventas internacionales, traducidas a decenas de idiomas.
Caracterizado por una prosa directa y envolvente, Wallace exploró obsesiones culturales, escándalos y secretos institucionales, sin dejar de ofrecer una mirada crítica y provocadora sobre el poder, la religión o la sexualidad. También publicó ensayos y antologías, muchas de ellas en colaboración con su familia, como El libro de las listas o Los premios Nobel, en las que combinaba curiosidad, humor y rigor. Supo mantener el equilibrio entre la literatura comercial y el interés intelectual, convirtiéndose en uno de los nombres más populares de la narrativa estadounidense del siglo XX.