José María Gironella Pous, nacido en Darnius (Gerona) el 31 de diciembre de 1917 y fallecido en Arenys de Mar en 2003, es una de las voces fundamentales del siglo XX en la narrativa española. Hijo de familia humilde –su abuelo fue zapatero y su padre fabricante de tapones de corcho–, trabajó desde niño como aprendiz o botones mientras estudiaba en un seminario. Al estallar la Guerra Civil, huyó a Francia para reincorporarse al bando nacional y más tarde sirvió en los requetés en el Pirineo.
Su carrera literaria comenzó en 1945 con un libro de poesía, pero alcanzó la fama en 1946 al ganar el Premio Nadal con su primera novela, Un hombre. A partir de ahí construyó una tetralogía monumental sobre la Guerra Civil española, conformada por Los cipreses creen en Dios, Un millón de muertos, Ha estallado la paz y Los hombres lloran solos, que le valieron diversos galardones y un enorme éxito comercial, con millones de ejemplares vendidos en diferentes idiomas.
Autor prolífico, también se adentró en géneros como el ensayo, los viajes y la crónica, cultivando títulos tan diversos como Condenados a vivir (Premio Planeta, 1971), La duda inquietante (Premio Ateneo de Sevilla, 1988) y numerosos libros de viajes, reflexiones sociopolíticas y reportajes. Murió de un embolia cerebral a los 85 años, dejando una obra ambiciosa y ambivalente, de profunda raíz histórica y compromiso moral, pero también objeto de debate por su lectura del conflicto.
Su legado literario sigue siendo una referencia indispensable para quienes desean comprender la Guerra Civil española, su posguerra y la memoria colectiva de una generación.