Francisco Umbral, seudónimo de Francisco Alejandro Pérez Martínez (Madrid, 1932–2007), fue un cronista implacable de la España contemporánea. Criado en Valladolid, donde creció marcado por su origen humilde y la pérdida temprana de su hijo, se convirtió en una figura central del periodismo español gracias a su estilo barroco, afilada ironía y una voz crítica que no ahorró a nadie.
En 1961 recaló en Madrid y pronto conquistó los círculos literarios del Café Gijón. Colaboró en numerosos medios, pero fue en El País y El Mundo donde consolidó su fama como columnista, especialmente con la sección «Los placeres y los días». Publicó cerca de ochenta títulos, entre novelas autobiográficas, ensayos y crónicas. Destacan obras como Mortal y rosa, meditación dolorosa sobre la muerte de su hijo, Trilogía de Madrid y Las ninfas, reflejo de su obsesión por Madrid y la memoria.
Ganador del Premio Nadal, el Cervantes y el Príncipe de Asturias de las Letras, su estilo exaltó la escritura como un arte, utilizando un lenguaje cargado de metáforas, neologismos y una pasión por lo íntimo que le granjeó admiradores y polémicas. Umbral sigue siendo referencia literaria por su capacidad única de convertir lo cotidiano en literatura viva.