Arnold J. Toynbee fue un historiador británico de gran influencia en el siglo XX, conocido por su ambicioso intento de explicar el desarrollo de las civilizaciones a través de un enfoque comparativo. Nacido en Londres en 1889, estudió en Oxford y participó en asuntos diplomáticos tras la Primera Guerra Mundial, lo que marcó profundamente su visión histórica.
Su obra más destacada, Estudio de la historia, analiza el surgimiento y declive de más de veinte civilizaciones, proponiendo que su destino no depende tanto de factores materiales, sino de su capacidad para responder creativamente a los desafíos. Esta idea del “desafío y respuesta” se convirtió en el eje de su pensamiento, alejándose de interpretaciones lineales o puramente nacionalistas de la historia.
Aunque algunos lo criticaron por idealista, su influencia fue enorme. Toynbee defendía que el verdadero riesgo para la humanidad no era solo material o político, sino espiritual y cultural. Murió en 1975, dejando una obra que, más allá de sus detractores, sigue siendo uno de los estudios más audaces y reflexivos sobre el destino de las civilizaciones.