Ciro Alegría, nacido en Huamachuco, Perú, en 1909 y fallecido en Puerto Rico en 1967, fue una de las voces más auténticas de la narrativa indigenista latinoamericana. Miembro de una familia campesina, conoció de cerca la realidad rural andina, lo que impregnó su obra de dignidad y denuncia social. Se exilió por motivos políticos tras militar en movimientos populistas, lo que marcó su mirada crítica hacia el poder y la injusticia.
Su novela más emblemática, Los perros hambrientos, retrata con ternura y dureza la vida de los campesinos frente a la opresión agraria. Le siguieron títulos como El mundo es ancho y ajeno y La serpiente de oro, en las que exploró la relación entre el hombre, la tierra y las tradiciones ancestrales. Con una escritura poderosa y comprometida, Alegría dejó un legado que conecta la literatura con la historia y la identidad latinoamericana.