Una novela lírica y simbólica donde la frontera entre poesía y narrativa se diluye. En un mundo marcado por el exilio, el deseo y la pérdida, Bartra ofrece una reflexión sobre la identidad, la memoria y el amor. Con un estilo profundamente mediterráneo y existencial, esta obra es también un canto a la belleza efímera de la vida. Para lectores que buscan emociones estéticas intensas.