Eréndira, joven inocente, es explotada por su despiadada abuela tras provocar accidentalmente un incendio. En su vagar por pueblos polvorientos y escenarios oníricos, Eréndira se convierte en símbolo de la explotación femenina y la resistencia silenciosa. Con su prosa mágica y lírica, García Márquez ofrece una fábula cruel, poética y profundamente latinoamericana.