Un joven barcelonés de clase baja se enamora de su prima Montse, perteneciente a una familia burguesa y reprimida. A través de este conflicto amoroso y social, Marsé retrata el clasismo, el machismo y las hipocresías del franquismo tardío. Narrada con mordacidad y ternura, es una de sus obras más personales y desgarradas. El autor convierte lo íntimo en reflejo de una época.