Con sarcasmo y un estilo directo, Laiglesia narra la vida de una mujer marcada por la marginalidad, el deseo y la irreverencia. La novela se adentra en los bajos fondos de la sociedad, donde el cinismo se mezcla con una cierta ternura desencantada. Entre humor negro y crítica social, el autor traza un retrato incómodo y provocador. Una obra ácida, con sello propio, que desafía convencionalismos.