• La fontana de oro

    La fontana de oro

    Primera novela de Galdós, ambientada en el Madrid liberal de 1820, durante el Trienio Constitucional. A través del joven Lázaro, el autor retrata la efervescencia política, las tertulias de café, las conspiraciones y los choques entre absolutistas y liberales. Es también una historia de iniciación, donde lo personal y lo político se entrelazan. Galdós ya muestra aquí su talento para la novela histórica y coral

    3,50 
  • Las catedrales

    Las catedrales

    A través de una prosa sobria y reflexiva, esta novela recorre la historia de las grandes catedrales españolas, no solo como edificios, sino como testigos del alma de una nación. Fernández Santos mezcla narrativa, ensayo y meditación estética para explorar el vínculo entre fe, arte y poder. Una obra culta, pausada y de profundo contenido simbólico.

    1,20 
  • Listo el que lo lea

    Listo el que lo lea

    Un compendio de relatos humorísticos que diseccionan, con sarcasmo e ingenio, las costumbres y contradicciones del español medio del siglo XX. De Laiglesia, fiel a su estilo afilado y provocador, construye personajes disparatados que actúan como espejos deformantes —pero certeros— de nuestra sociedad: políticos mediocres, burgueses esnobs, artistas del embuste y enamorados patéticos. Cada historia funciona como una pequeña obra de teatro, con diálogos rápidos y finales tan inesperados como mordaces.

    1,55 
  • Operación Dulce

    Operación Dulce

    Serena Frome, joven estudiante reclutada por el MI5 británico, recibe la misión de infiltrar el mundo literario para promover ideas favorables al gobierno durante la Guerra Fría. Pero cuando se enamora de un escritor a quien debe manipular, el juego de identidades se complica. McEwan entrelaza espionaje, amor, literatura y moralidad en una novela inteligente, sofisticada y llena de ironía. Una reflexión sobre el poder de la ficción en tiempos de propaganda.

    4,50 
  • Opium

    Opium

    Una novela enigmática, sensual y con tintes de novela negra. Ambientada en un París decadente, un escritor se obsesiona con una mujer tan bella como inasible, cuyo rastro lo arrastra a un mundo de pasiones tóxicas, arte, crímenes y sueños rotos. Ferrero escribe con una prosa hipnótica, llena de referencias literarias y filosóficas, que recuerda a Marguerite Duras o Patrick Modiano. Una historia sobre el deseo y la perdición, narrada con exquisitez.

    1,00 
  • Sultana roja

    Sultana roja

    Una adolescente rebelde, marcada por una historia familiar difícil, se enfrenta a la rigidez social de su época mientras vive su primer gran amor. Raucher retrata con ternura y dramatismo el despertar emocional, los conflictos generacionales y las heridas que deja crecer demasiado rápido. Una novela que mezcla romanticismo y crítica social con sensibilidad y emoción genuina.

    1,25 
  • Un verano en Mallorca

    Un verano en Mallorca

    Inspirado por el espíritu de la obra de George Sand, Verdagüer presenta un retrato nostálgico y romántico de la isla balear. A través de descripciones líricas, personajes excéntricos y atmósferas cálidas, la novela celebra la belleza natural y cultural de Mallorca. Es también una reflexión sobre el viaje como forma de redención y descubrimiento. Estilo elegante, evocador y mediterráneo.

    11,82 
  • Viracocha

    Viracocha

    Alonso de Molina, natural de Úbeda, uno de los Trece de la fama que aompañaron a Pizarro en la trágica aventura de la isla del Gallo, fue un hombre extraordinariamente culto para su tiempo, y de una notable habilidad para aprender idiomas. Cuando Francisco Pizarro tocó por primera vez las costas peruanas, la innata curiosidad de Alonso de Molina le impulsó a quedarse para siempre en un país que se antojaba fascinante. Viracocha el nombre con que los incas conocían al Dios barbudo y blanco creador del Universo que algún día habrá de regresar por el mar, y con el que confundieron a Molina- es, sin duda, una de las mejores novelas de aventuras de Alberto Vázquez-Figueroa.

    2,99 
  • Y que se duerma el mar

    Y que se duerma el mar

    Parece una chiquilla cualquiera, vestida con una túnica liviana que adorna su cuerpo hermoso y esconde el brazo derecho mutilado; su rostro ensimismado de pronto destaca entre las ramas verdes de los árboles y la vemos de cerca: la joven se llama María y aun no sabe que tendrá que aprender a aceptar lo que el destino le depare sin hacer preguntas. La acompañan ahora unas esclavas que se convierten en amigas y comparten con ella los primeros misterios de la existencia y un mundo mágico poblado por animales y árboles extraños, un jardín hecho de palabras secretas que solo los niños y los amantes entienden. Un buen día también José, un carpintero viudo, se acercará a María sin dar importancia a su defecto físico porque en la mirada de María el hombre intuye que él será el testigo de un evento ajeno a su realidad, y sin embargo tan real como la tierra, el fuego y el cielo que le han tocado en suerte? Es resto de la historia es de todos conocido, pero esos primeros años de la vida de María, sus risas de niña, sus dudas de mujer, su afán por entender la locura de la vida, aquí están, en unas páginas donde Gustavo Martín Garzo vuelve felizmente a los lugares tan queridos de El lenguaje de las fuentes.

    2,50