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Bruma blanca
1,75 €Hace mucho tiempo que la alegría ha desaparecido de la vida de Gabriel MacFeagh, vizconde de Dunevin. Se consume en su remoto castillo escocés, acosado por el viento y la bruma, la misma maldita bruma en la que desapareció para siempre su mujer tres años atrás. Su hija permanece muda desde ese día, y su silencio no hace sino aumentar los rumores sobre lo que sucedió realmente. Por eso se sorprende cuando aquella joven refinada y culta, que no quiere confesar su verdadera identidad, llega de quién sabe dónde y se ofrece como institutriz de la pequeña. La recién llegada devuelve la vida al castillo y hace renacer en Gabriel la esperanza de un nuevo amor, al que podría aferrarse si tan sólo no pesara sobre él esa oscura maldición…SE ADENTRÓ EN LA NIEBLA HUYENDO DEL PASADO…Eleanor lo tenía todo en la vida: hermosa, joven, educada en la alta sociedad y con libertad para elegir a quién quisiera como marido… o eso creía ella. Una noche, su hermano le hace una terrible revelación sobre su pasado que echa por tierra todos sus planes de futuro. Desolada, la joven abandona Londres y huye sin rumbo hasta ir a parar a una remota isla escocesa. Allí encuentra trabajo como institutriz en un lugar que está impregnado de secretos. Descubrirlos pronto se convierte en un reto para la inquieta Eleanor…
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Restauración
1,25 €Ambientada en la Inglaterra del siglo XVII, durante la restauración monárquica de Carlos II, la novela sigue a Robert Merivel, un joven médico que se ve envuelto en los placeres y las intrigas de la corte. Tras una caída en desgracia, deberá redescubrir su vocación y su integridad. Tremain combina rigor histórico, psicología y ironía en una narración rica en detalles. Una novela de aprendizaje con ecos shakesperianos.
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Tentar a la suerte
4,34 €Bryght Malloren está decidido a recuperar lo que ha venido a buscar en casa del conde de Walgrave. No está acostumbrado a perder, ni en los juegos de mesa ni en los retos de la vida. Así que no va a dejar que esa diminuta desconocida que le amenaza con una pistola impida que cumpla su misión. Pero a pesar de todo, la situación no le resulta molesta. La furiosa defensora de la casa no deja de tener una belleza original. Lástima que una vez logre desarmarla, no pueda entretenerse en contemplar su cuerpo más detenidamente. Lástima que una vez regrese a Londres, sólo se quede con ese nombre que le ha inventado, Hipólita, y no vuelva a verla jamás…¿O quizás sí